El mundo del diseño es un mundo sin reglas. Los que verdaderamente diseñan, se dedican a inventarse nuevos parámetros y normas con cada nuevo proyecto. No hay creación. El oficio es la recreación de lo que ya existe. No hay novedades, solo nuevas formas de ver el mundo. Un eterno lifting, que hace que eso que hemos visto miles de veces, vuelva a verse fresco y novedoso. La experimentación infinita con los mismos elementos.
Pero en un mundo dominado por las reglas, estas ideas eran revolucionarias. No eran compatibles con el mercado laboral, que por el contrario ve estas posiciones como peligrosas. ¿Qué hacer? Crear una oficina para que esas ideas llegaran a la gente empaquetadas en diseños sorprendentes. El reto era buscar clientes que confiaran en nosotros, que estuvieran dispuestos a correr el riego. 8 años después podemos decir que lo hemos logrado.
Mottif es hoy una de las oficinas de diseño reconocidas en Bogotá, pionera en el desarrollo de proyectos web y multimedia. La capacidad de inventar reglas le dio la posibilidad de tener un matrimonio exitoso con la tecnología que le permitió darle una nueva dimensión a la comunicación a través de la pantalla.
El éxito en los medios virtuales, siempre ha estado acompañado de la realización de proyectos impresos y publicaciones, de proyectos de identidad corporativa y más recientemente de campañas educativas y de proyectos de museografía que le dieron una nueva dimensión a nuestro trabajo. Lo que hacíamos no estaba solo en la pantalla o decorando una biblioteca, ahora nuestro diseño intervenía en la ciudad ocupando espacios que nunca antes habríamos imaginado.
Y alguien dirá que hacemos de todo. Que cual es finalmente nuestra especialidad. A lo que respondemos que siempre hacemos lo mismo: diseño. |